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lunes, 1 de abril de 2024

Colestasia Intrahepática del Embarazo

La Colestasia Intrahepática del Embarazo, la cual también se conoce bajo la abreviatura de CIE, es una enfermedad que afecta al hígado sólo durante del embarazo, ya que el origen de la enfermedad está dado por los altos niveles de hormonas que mantienen el feto en crecimiento y que intervienen en el proceso de producción/eliminación de ácidos biliares, los cuales en consecuencia aumentan y acumulan, generando el síntoma clásico que es la picazón o prurito en las palmas/ plantas de las manos y pies respectivamente. 


Los ácidos biliares son importantes, ya que son parte de la bilis, la cual es una sustancia cuya función normal es ayudar en la utilización y eliminación de los distintos tipos de grasas que existen en el cuerpo.
Cabe destacar que es una patología reversible y que desaparece a los días del post parto, es decir, desaparece una vez que se produce el nacimiento del feto. 


Es una afección muy frecuente, que aparece durante el último trimestre de embarazo, apareciendo después de las 20 semanas de gestación, ya que en esos momentos es donde se genera la mayor producción y concentración de hormonas del embarazo. Generalmente es muy raro que aparezca en etapas tempranas del embarazo, siendo su gravedad mayor, por lo que obliga a investigar otras causas que puedan estar causando los síntomas, como por ej. la presencia de cálculos biliares en la vesícula biliar (colelitiasis).
Los síntomas clásicos son la aparición de picazón o prurito en las palmas y plantas de los pies, en horario nocturno, el cual debe estar presente por más de 1 semana, con esos datos se puede realizar el diagnóstico de manera clínica, es decir, basta con la presencia de esos síntomas. Además, podemos clasificar la gravedad de la enfermedad según la elevación de los ácidos biliares, siendo niveles moderados y altos de alta importancia, por lo que se debe controlar en unidades de alto riesgo obstétrico en niveles secundarios de salud, como lo son los hospitales de mayor complejidad. Lo anterior radica en que, si bien no suele tener repercusiones maternas, si las puede tener para el feto en crecimiento, ya que la acumulación de ácidos biliares puede producir arritmias cardíacas u otros problemas de salud que pueden generar la muerte del feto en el útero. 


Se ha investigado mucho acerca del origen de la enfermedad, ya que todavía no tiene causa precisa, pero se cree que ciertas mujeres que presentan la enfermedad tienen una predisposición genética, es decir, genes que se heredan de los padres, ya que se ha visto que las mujeres afectadas por esta condición tienen un hígado que tiende a producir mayores cantidades de ácidos biliares frente a las hormonas producida durante el embarazo, en comparación con otras mujeres embarazadas. 


Conocer toda esta información es esencial durante el embarazo, por tanto, los controles prenatales son importantísimos para la pesquisa de esta u otras patologías, para abordarlas tempranamente, disminuyendo de esta forma los riesgos materno-fetales.

Fuentes:

  • Arrese, M. (2020) Enfermedades hepáticas propias del embarazo. En Farreras Rozman. Medicina Interna. (pp 359-363) Editorial Elsevier.
  • Reddy, U. M y Silver R. M. (2020) Mortalidad Prenatal. En Creasy & Resnik. Medicina materno-fetal (8va ed. pp 769-785) Editorial Elsevier.
  • Dinulos, J. (2021) Urticaria, Angioedema, and Pruritus. En Habif’s Clinical Dermatology (7ma ed. pp176-214.e1) Editorial Elsevier.
  • Ambros-Rudolph C. M. (2019) Dermatosis del embarazo. En Dermatología (7ma ed. pp 472-482) Editorial Elsevier.
  • Estin M. L., Campbell A.I.K., Watkins V. Y., Dotters-Katz S. K., Brady C. W. y Federspiel J. J. (2023) Risk of stillbirth in United States patients with diagnosed intrahepatic cholestasis of pregnancy. American Journal of Obstetrics and Gynecology. 229(4): 453.e1-453.e8


martes, 8 de agosto de 2023

Conozcamos al cordón umbilical

 



El cordón umbilical conecta al feto con la placenta, encargándose de transportar la sangre entre ambos mediante una vena y dos arterias. Al contrario de la circulación sistémica general, en el cordón umbilical la sangre oxigenada viaja por la vena hacia el feto, mientras que la desoxigenada lo hace por las arterias hacia la placenta ¿Por qué esto es así? Porque llamamos venas a los vasos que viajan hacia el corazón, y arterias a los que viajan desde el corazón (1).

 

 

 Además de estos tres vasos, el cordón umbilical se conforma por el tejido conjuntivo mucoso, también conocido como Gelatina de Wharton, un tejido conectivo embrionario compuesto principalmente por ácido hialurónico (2). Cubriendo y delimitando al cordón encontramos al amnios, o membrana amniótica, que protege al cordón y secreta líquido amniótico (3). Cuando el cordón está recién formado (cordón joven), en la octava semana, también se pueden encontrar restos del conducto vitelino y el alantoides (1).

¿Por qué es importante?

El cordón umbilical es el encargado de llevar los nutrientes y oxígeno que el feto necesita para desarrollarse, así como drenar los desechos que produce. Para cumplir esta función se requiere también la participación de otra estructura: la placenta, pues es allí donde se efectúa el intercambio entre la sangre fetal y la materna. (4)

Cabe señalar que, normalmente, la sangre fetal y a materna no se mezclan a pesar de quedar en una gran cercanía debido a la membrana placentaria, que actúa como barrera entre ambas. Sin embargo, hay muchas moléculas que pueden atravesar esta barrera, entre ellas algunos fármacos; por ello es muy importante consultar antes de administrar alguno a una embarazada (¡Revisa nuestro post al respecto!). (4)

¿Cuánto debe medir?

Normalmente el cordón umbilical mide entre 30 y 90 cm de largo, con un promedio de 55 cm (5). Si la longitud del cordón es muy corta o larga, puede traer complicaciones:

Cordón corto: Se asocia a trastornos donde el feto se mueve menos de lo habitual y puede causar complicaciones en el parto como desprendimiento prematuro de la placenta, desprendimiento del cordón o evitar que el feto descienda (1, 5, 6).

Cordón largo: Tiene mayor riesgo de generar nudos verdaderos (infrecuentes, pero pueden obstruir el flujo de sangre), circulares de cordón (el cordón se enrolla en torno al feto, en el cuello, abdomen o extremidades) o prolapso del cordón por el cérvix (aplastado durante el parto por la salida del feto, obstruyendo el flujo sanguíneo). Estas situaciones pueden complicar el parto (1, 5, 6).

Después del nacimiento

Cuando el bebé nace, más o menos al minuto de vida, hay que pinzar y cortar el cordón umbilical para separar al recién nacido de su madre y favorecer su adaptación a la vida fuera del útero, luego, el cordón remanente se momifica hasta caer (7).

Se utilizan dos pinzas para evitar el sangrado al momento de cortar: la primera se coloca a 2-3 cm de la base del cordón y otra a 10 cm de la primera; se corta entre ambas pinzas (7). La pinza debe ser retirada antes del alta, cuando el cordón esté momificado (8). El proceso de momificación se efectúa mediante una gangrena seca, volviéndose un tejido sin vida, para finalmente caer a los 7-14 días por una migración de leucocitos (glóbulos blancos) hacia la base del cordón. Al caerse, la zona puede quedar enrojecida, aunque es indoloro (9, 10).

Mientras está, el cordón umbilical debe considerarse una puerta de entrada para las infecciones, por lo que es esencial un buen cuidado (11). Se debe limpiar con una tórula empapada de alcohol al 70% en cada muda hasta que se desprenda, cuidando de dejarlo siempre fuera del pañal para evitar la humedad y contaminación (8, 10). Además, es importante no bañar al bebé sumergido en agua hasta 3-5 días luego de la caída del cordón, cuando el ombligo esté seco y sano (7,10). Hasta entonces, puedes limpiar al bebé con tórulas empapadas de agua templada (7).

 

 

Bibliografía

1.       Serna Norberto López. Anexos embrionarios. In: Biología del Desarrollo: Cuaderno de trabajo [Internet]. México D.F.: McGraw-Hill Interamericana; 2012 [cited 2023Apr23]. Available from: https://accessmedicina-mhmedical-com.ezproxy.usach.cl/content.aspx?bookid=1476§ionid=95223754#95223797  

2.       Ross M, Pawlina W. Histología. 7th ed. 2015.

3.       Ovalle WK, Nahirney PC, Netter FH, Chovan J. Aparato reproductor femenino. In: Netter Histología Esencial [Internet]. 3rd ed. Barcelona: Elsevier; 2021 [cited 2023Apr23]. Available from: https://www-clinicalkey-com.ezproxy.usach.cl/student/content/book/3-s2.0-B978849113953900018X#hl0000746

4.       Moore KL, N. PTV, Torchia MG. Placenta y membranas fetales. In: Desarrollo Embrionario [Internet]. 10th ed. Barcelona: Elsevier; 2021 [cited 2023Apr23]. Available from: https://www-clinicalkey-com.ezproxy.usach.cl/student/content/book/3-s2.0-B9788491139584000086#hl0000147  

5.       Moore KL, N. PTV, Torchia MG. Placenta y membranas fetales. In: Embriología Clínica [Internet]. 11th ed. Barcelona: Elsevier; 2020 [cited 2023Apr23]. Available from: https://www-clinicalkey-com.ezproxy.usach.cl/student/content/book/3-s2.0-B9788491135906000075#hl0001035  

6.       Kliegman R, Nelson WE. El ombligo. In: Nelson Tratado de pediatría [Internet]. 21st ed. Barcelona: Elsevier; 2020 [cited 2023Apr23]. Available from: https://www-clinicalkey-com.ezproxy.usach.cl/student/content/book/3-s2.0-B9788491136842001254#hl0000056  

7.       Medina Bacarrezza G, Cifuentes Recondo J, Alfaro Leal  J, Samamé Martín M, Marín Henríquez V, Burgos Estrada S, et al. Manual de procedimientos para la Atención del Recién Nacido en el periodo inmediato y puerperio en servicios de obstetricia y ginecología [Internet]. Ministerio de Salud. 2013 [cited 2023Apr24]. Available from: https://www.minsal.cl/sites/default/files/files/PROCEDIMIENTOS%20PARA%20LA%20ATENCION%20DEL%20RECIEN%20NACIDO%2007_08_2014.pdf  

8.       Asela Araya C, Troncoso Espinoza P, Mena Nannig P, Novoa Pizarro JM, González Opazo M. Norma General Técnica para la Atención Integral del Recién Nacido en la Unidad de Puerperio en Servicios de Obstetricia y Ginecología [Internet]. Ministerio de Salud. [cited 2023Apr24]. Available from: https://www.minsal.cl/wp-content/uploads/2015/09/Norma-194-Atenci%C3%B3n-del-Recien-Nacido.Versi%C3%B3n-WEB.pdf  

9.       Figueroa L. FFL. Cuidados del Cordon Umbilical [Internet]. Rojas G. P, editor. Pontificia Universidad Católica de Chile. Escuela de medicina. [cited 2023Apr23]. Available from: https://medicina.uc.cl/publicacion/cuidados-del-cordon-umbilical/  

10.   Cuidados importantes del recién nacido(a) [Internet]. Chile Crece Contigo. 2016 [cited 2023Apr23]. Available from: https://www.crececontigo.gob.cl/wp-content/uploads/2016/04/Cartilla-Cuidados-importantes-del-RN.pdf

11.   Mülhausen Muñoz G, Novoa Pizarro JM, Vivanco Giesen G. Guías Nacionales de Neonatología [Internet]. Mena Nanning P, editor. DIPRECE. Ministerio de Salud. 2005 [cited 2023Apr23]. Available from: https://diprece.minsal.cl/wrdprss_minsal/wp-content/uploads/2015/10/2005_Guia-Nacional-de-neonatologia.pdf

martes, 28 de junio de 2022

¿Es posible escuchar antes de nacer?

¿Alguna vez te has preguntado esto? Nosotros hemos respondido a esta interrogante en la Revista Cambalache, publicación dirigida a personas de 8 a 12 años, por lo que el lenguaje utilizado es bastante simplificado y fácil de entender. Además mencionamos por qué se forman los diferentes tipos de hipoacusia o sordera congénita.


Si te interesa, puedes descargar el número desde la página web de la revista https://cambalache.usach.cl/

A modo de resumen, son varios los hitos que deben ocurrir para asegurar una audición efectiva, que tienen que ver con el desarrollo de todo el aparato auditivo interno, medio y externo, con su maduración durante la gestación y posterior al nacimiento y con la conexión efectiva entre el oído interno y el cerebro, quien finalmente interpretará los sonidos captados y producirá una respuesta en nuestro organismo.





lunes, 8 de noviembre de 2021

Periodo fetal medio y tardío

En la semana 17 de la gestación el feto mide 15 cm de longitud aproximadamente desde cabeza a cola (no se contabiliza a las extremidades) y pesa sobre los 300 gramos. En los ojos, a pesar de estar cerrados, la retina es sensitiva a la luz. En torno a esta edad se inicia el depósito de grasa bajo la superficie de la piel. El feto deglute líquido amniótico, tragando aproximadamente 1 litro diario. Se inicia la acumulación de meconio en el intestino. Los pabellones auriculares sobresalen lateralmente de la cabeza. La cabeza en relación con el tamaño del cuerpo es ahora más pequeña.


Vista frontal de feto de 17 semanas. Cordón umbilical (flechas). Derechos reservados Museo de Embrio-Fetología Dr. Jaime Pereda Tapiol. Publicada en: Pereda, J., Sánchez, D. y Pereda, P. Imágenes para Recordar: El Embrión Humano.

Al inicio de la vigésima semana, la superficie de la piel se cubre totalmente por un tipo de grasa denominada vérnix caseosa, y por lanugo, que corresponde a una pelusa oscura o pelo pigmentado. Tanto la vérnix como el lanugo tienen una función protectora.


Vista frontal y lateral de dos fetos de 19 semanas de edad gestacional. El feto adopta la posición mostrada en la ‘A’ a medida que crece a fin de adaptarse al espacio uterino. En la ‘B’ se observa una vista lateral de la cabeza. La oreja ha tomado su posición definitiva y el pabellón auricular sobresale de la pared corporal. Los futuras uñas ya se notan en la punta de los dedos. Derechos reservados Museo de Embrio-Fetología Dr. Jaime Pereda Tapiol. Publicada en: Pereda, J., Sánchez, D. y Pereda, P. Imágenes para Recordar: El Embrión Humano.

Los párpados se encuentran cerrados durante la mayor parte del periodo fetal y comienzan a abrirse hacia la semana 26. Hasta esa fecha, el feto experimenta dificultad para sobrevivir fuera del útero, debido principalmente a la inmadurez de su sistema pulmonar.

Ya avanzando a las semanas siguientes y llegando al periodo límite de la gestación, el feto se mueve cada vez más y adquiere más peso debido a la grasa que se va depositando bajo la piel.

Pasadas 38 semanas desde el momento de la fecundación (40 desde la última menstruación), el feto ya está preparado para nacer y enfrentarse al nuevo mundo que lo espera. El recién nacido mide aproximadamente 36 cm CR (Cráneo – rabadilla) y pesa alrededor de 3,4 kg.


Feto de 19 semanas de edad gestacional. En esta vista rostral se aprecia claramente la aparición de la cejas y pestañas como el fino pelo que recubre la piel de su cara y cabeza (lanugo). Derechos reservados Museo de Embrio-Fetología Dr. Jaime Pereda Tapiol. Publicada en: Pereda, J., Sánchez, D. y Pereda, P. Imágenes para Recordar: El Embrión Humano.


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El texto e imágenes son extractos y/o adaptaciones del folleto Imágenes para Recordar: El Embrión Humano. Disponible en las instalaciones del Museo. Consulte por disponibilidad.