lunes, 21 de septiembre de 2020

Embarazo ectópico


Como se ha mencionado en ocasiones anteriores, toda nuestra exposición corresponde a embriones y fetos humanos reales, obtenidos de abortos espontáneos y embarazos ectópicos tubarios. En esta oportunidad hablaremos de estos últimos: qué son, por qué se producen, cómo se tratan y cómo prevenirlos.

 

El embarazo ectópico es todo aquel embarazo que se produce cuando el nuevo Ser en desarrollo, denominado cigoto (unión del óvulo con el espermatozoide), se implanta fuera del útero.

El lugar más frecuente en que se puede producir un embarazo ectópico son las trompas uterinas, también conocidas como “Trompas de Falopio”, en un 95% de los casos; sin embargo existen otros lugares en que este fenómeno se puede producir, entre ellos destacan los ovarios, el cuello uterino o la cavidad abdominal, pero son menos frecuentes.

La causa precisa por la que se produce un embarazo ectópico aún no está del todo dilucidada, sin embargo, se postula que un bloqueo anatómico de las trompas uterinas en su interior o una alteración en el movimiento de los cilios (vellos microscópicos que permiten el movimiento del óvulo y cigoto hacia el útero) pueden ser factores desencadenantes.

En base a esto, es que son considerados como factores de riesgo el haber sufrido un embarazo ectópico anteriormente, presentar dificultades para quedar embarazada, haber padecido alguna infección de transmisión sexual (ITS) o proceso inflamatorio pélvico (PIP), principalmente generados por gonorrea o clamidia, pues estas, al no ser tratadas oportunamente, suelen ascender por el tracto reproductivo e invadir las trompas uterinas, generando inflamación y destrucción de ellas. Otros factores de riesgo que destacan son el haber sido sometida a cirugía en las trompas uterinas (pues suelen generar cicatrices y adherencias, dificultando el movimiento del cigoto) o el tabaquismo (altera la movilidad de los cilios y la indemnidad de la pared mucosa de las trompas uterinas). Sin embargo, muchas mujeres que han sufrido un embarazo ectópico no presentan ningún factor de riesgo.

Los síntomas suelen ser variables, existiendo mujeres que no presenten ningún síntoma hasta mujeres que presenten compromiso vital. Antiguamente y debido a las limitaciones en el diagnóstico precoz, pues ni las técnicas ecográficas ni los test de embarazos eran utilizadas de manera masiva, los síntomas se manifestaban cuando el embarazo ectópico presentaba complicaciones, donde destacaba el sangrado vaginal, dolor pélvico e incluso pérdida de conciencia y desmayos. Actualmente, los signos y síntomas son similares a los que presenta un embarazo temprano, como atraso menstrual, dolor mamario y náuseas; que se complementan para dar el diagnóstico definitivo con la medición de gonadotrofina coriónica humana en sangre u orina (hormona producida por la placenta en etapas tempranas de la gestación) y la realización de ecografía transvaginal que demuestra la ubicación del embrión fuera del útero.

Las recomendaciones actuales para prevenir un embarazo ectópico o sus complicaciones radican en el fomento de prácticas sexuales más seguras con el fin de evitar la adquisición de ITS. Entre ellas destacan mantener pareja sexual única y estable de manera mutua,  uso de preservativo en cada relación sexual y realización de chequeos preventivos cada 1 año o cuando se sospeche haber adquirido una ITS con profesionales adecuados (ginecólogas, ginecólogos, matronas o matrones). 

Ante cualquier atraso menstrual de más de 7 días, es recomendable que se realice un test de embarazo y/o acudir al centro de salud de preferencia para confirmar la presencia de embarazo y que su ubicación sea intrauterina. Por último, informar y educar a todas las mujeres que presenten factores de riesgo de embarazo ectópico (antecedente de embarazo ectópico o de cirugía en tubas uterinas, etc.), con el fin de desaconsejar el embarazo o en su defecto, intervenir para generar cambios de conducta en factores de riesgos modificables (por ejemplo hábito tabáquico).

 

Gustavo Burgos Salinas

Estudiante Obstetricia y Puericultura USACH

Monitor MEF


Bibliografía

 

-       Elsevier Point of Care. Clinical Overview: Ectopic Pregnancy [Internet]. [Consultado 12 Sep 2020]. Disponible en: https://www-clinicalkey-es.ezproxy.usach.cl/#!/content/clinical_overview/67-s2.0-8c42a70d-53ab-4969-b6fd-0a7ee886ec71?scrollTo=%23references

 

martes, 8 de septiembre de 2020

¿Cómo se gestó el Museo de Embrio-fetología? Palabras por nuestro director Dr. Jaime Pereda Tapiol

El día de hoy traemos una breve historia de cómo se gestó el MEF, contada por las palabras del creador y actual director Dr. Jaime Pereda, académico de la Escuela de Medicina que cuenta con una basta trayectoria en el embriología humana.



    "¿De dónde provienen los embriones de nuestro Museo de Embriofetología? Para responder a esta pregunta, vale la pena recordar cómo diversas situaciones se fueron dando para llegar a la creación de nuestro Museo. Tuve la suerte de dirigir como Profesor Titular hace ya más de 40 años (1976) el Laboratorio de Embriología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Sede Sur. El Laboratorio se creó en dependencias del policlínico adosado de la Maternidad del Hospital Barros Luco Trudeau y en aquel entonces este servicio era el más grande del país, y nacían en él más de 15.000 niños al año. Se producía por lo tanto todo tipo de casuística y entre ellas, abortos espontáneos y embarazos ectópicos tubarios que en aquel entonces este último era una situación clínica frecuente, de urgencia y grave. El tubario se operaba de urgencia y se extirpaban las trompas uterinas, única vía de resolución en la época. Las trompas eran derivadas a Anatomía Patológica para su análisis y cuando existía un embrión en la trompa era derivada a nuestro naciente Laboratorio para realizar el estudio del embrión y de su corion, establecer el grado de normalidad o anormalidad del embrión y corroborar su edad y posibles causas del embarazo tubario.


    En aquel entonces me iniciaba en el estudio de la Embriología Humana, antes me dedicaba a la embriología comparada (no humana), por ello encontré en el Hospital la oportunidad para adentrarme en la embriología humana. Dada la casuística, tuve la visión de conservar todas las muestras que recibíamos tanto de embriones como de fetos, en fijadores apropiados para conservarlos y estudiarlos algún día. Así fue como partió nuestra Colección que hoy se conserva en el Museo de Embrio-Fetología de nuestra Universidad de Santiago de Chile, desde donde a partir de 1996 se iniciaron los estudios embriológicos que hemos conducido hasta el día de hoy."

 

Esta misma historia puedes verla en la siguiente entrevista (créditos en el video):

 



 

jueves, 27 de agosto de 2020

¿Dónde queda el Museo? (Cuento corto basado en la ficción)

 

 Vestía de verde, con vivos rojos. Tendría unos cincuenta años y el pelo largo. Lucía tímida y triste, con la mirada perdida en el pasado. El guardia la autorizó, no sin antes dudar de su presencia. Pero la mirada café cansina pudo más. Y entró a la calle interior, como siguiendo los pasos perdidos de alguien que nunca se conoció. Preguntó a una estudiante de gris si lo conocía. ¡Si, es por allá!

 

El museo lo había formado el profe con mucha paciencia y devoción. Eran fetitos de madres pobres, abortados en frías tardes de otoño y a veces en primavera. Estaban todos juntos, cada uno en su casa de cristal, dormidos, hasta la eternidad.

 

Y ahí llegó Constanza. Caminó con dolor y en silencio. Lenta como la tarde, fría como aquella noche de junio. Parecía ayer, siempre parecía que hubiese sido ayer. Era su niño, lo había perdido, para siempre. Y ahora estaba frente a él, en silencio, rindiéndole un húmedo homenaje.

 

Ernesto Miranda


 


jueves, 20 de agosto de 2020

¿Embrión o feto?

Existe mucha desinformación respecto a la formación de un nuevo ser humano, lo que origina un sinfín de mitos en torno a la gestación. En varias ocasiones son las mismas personas, sin conocer el tema en profundidad, quienes difunden ideas que no siempre son ciertas, y si lo son, les falta certeza para ser del todo correctas. Una de las razones de este blog es dilucidar de a poco todas estas interrogantes.

 

Uno de los primeros conceptos que debemos clarificar y que utilizaremos muy a menudo es el de Feto y el de Embrión. Si bien ambos se refieren a este nuevo Ser que está en formació

n en el útero materno, estos conceptos se utilizan en diferentes etapas del desarrollo intrauterino. La gestación es un proceso que se extiende durante 38 semanas, cuyo inicio se marca con la unión del ovocito y el espermatozoide, la fecundación, y termina con el momento del parto, el nacimiento. Si se cuenta desde la fecha de última menstruación de la madre, son 40 semanas.

 

Durante todo este tiempo, este nuevo Ser está expuesto a una gran serie de estímulos y cambios, los cuales van a determinar todas sus características que lo definirán después del nacimiento. Este largo proceso se divide en dos grandes periodos, cuyos nombres ya nos indican literalmente cuándo nos podemos referir a este nuevo ser como Embrión o Feto, el Periodo embrionario y el Periodo fetal.

 

Etapa germinal: Cigoto humano durante el proceso de segmentación. © Derechos reservados Museo de Embrio-Fetología Dr. Jaime Pereda Tapiol

Periodo embrionario

El periodo embrionario se inicia con la fecundación y termina ocho semanas después. A la vez, este periodo se divide en dos, una etapa germinal o de desarrollo inicial, que corresponden a las primeras 3 semanas post fecundación cuando ocurren los procesos de segmentación y gastrulación; y por otro lado, el periodo embrionario propiamente tal, que se extiende entre la cuarta y octava semana, en el cual ocurren los procesos de organogénesis, es decir, se empiezan a formar todos nuestros órganos. 
 

Periodo embrionario propiamente tal: Embrión humano de 26 días de edad post fecundación
© Derechos reservados Museo de Embrio-Fetología Dr. Jaime Pereda Tapiol

Es en el periodo embrionario cuando nuestro corazón empieza a latir y nuestra sangre a fluir, se inicia la formación de nuestro sistema nervioso, respiratorio, gastrointestinal, entre otros. Durante esta ventanade 4 semanas el embrión es sumamente delicado, ya que cualquier estímulo o cambio en su ambiente puede determinar algún cambio que derive en alguna enfermedad congénita, malformación o inclusive la muerte en algunos casos.

Periodo fetal: Feto humano de 17 semanas post fecundación
© Derechos reservados Museo de Embrio-Fetología Dr. Jaime Pereda Tapiol

 



Periodo fetal


Este periodo, se extiende desde la novena semana post fecundación hasta el nacimiento. Durante todo este tiempo los órganos formados durante el periodo anterior crecen, maduran y empiezan afuncionar apropiadamente, preparando al feto para su nacimiento. Es aquí cuando el feto experimenta sus primeros movimientos, comienza a crecer en longitud y peso, y el vínculo madre-hijo se estrecha fuertemente.

 


Estas dos etapas, si bien son bastante diferentes en su duración, ambas son igual de importantes en el desarrollo del embrión/feto, ya que cada una aporta en la definición de este, y sin ellas, no seríamos lo que somos hoy en día.
 
-BVC